Bloomberg
Los nuevos hábitos de consumo de los millennials y las nuevas generaciones provocaría que se creen nuevas ocupaciones como la de paseador de perros, mientras que la demanda de profesionales en docencia disminuiría.
Probablemente tendrás más oportunidades de caminar con perros por la vida, que enseñar a niños en una escuela. í‰ste es el mercado laboral de la próxima díécada.
Ese es uno de los mensajes implícitos en el nuevo informe de The Conference Board, una organización de investigaciones, de Nueva York sobre la demanda cambiante de los consumidores –el principal motor de la economía- en los próximos 10 años.
Su enfoque se centra en datos demográficos, de las generaciones ‘baby boomers’, personas nacidas entre 1946-1965 y los ‘baby bust’ que se refiere a la disminución repentina de la tasa de natalidad en la díécada de los 70’s.
Por lo tanto, esa es la elección de profesión sugerida por el informe de la Asociación de Negocios y la de Investigación. Ya que se prevíé que el gasto en mascotas crezca debido a los ‘baby boomers’, quienes alentaron a los niños a poner más atención y e invertir dinero en los amigos peludos.
Así mismo, los gastos en educación se reducirían, ya que la población estudiantil potencial, de entre cinco y 24 años, crece muy lentamente debido a la reducción de generaciones despuíés de los millennials.
Sin embargo, el estudio proyecta aumentos en los gastos basados en la demografía del crecimiento de la población. Las cifras no influyen en el impacto del aumento de los salarios o de la riqueza en ese periodo.
No es ninguna sorpresa ver en su estudio que los gastos en salud han aumentado entre los estadounidenses que tienen entre 70 y 84 años en un 50 por ciento.
Tambiíén se prevíé que la inversión en libros, periódicos y otros materiales de lectura aumente en medida que el número de jubilados crezca, según el informe esta cantidad aumenta 1.2 millones al año, tambiíén informa que ellos pagarán más en las reparaciones de la casa.
El envejecimiento de la población en general se traduce en un menor aumento al gasto de otros bienes y servicios como comidas de restaurantes y ropa, donde los estadounidenses más jóvenes desembolsan su dinero.
Hay una "reorganización de la mentalidad de los consumidores en general" en la próxima díécada, según el coautor del informe, Brian Anderson.