Los ministros de Finanzas de las siete primeras economías del mundo (G-7) han aplaudido la decisión de Irlanda de solicitar los fondos de rescate de la Unión Europea (UE), El Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Central Europeo (BCE).
"La acción coordinada de los países europeos y del FMI refleja nuestra voluntad común de actuar con rapidez y decisión para mitigar los riesgos emergentes, mantener la estabilidad de los mercados y garantizar la recuperación mundial", manifestaron a travíés de un comunicado divulgado por el ministro canadiense.
Hace unas horas, Irlanda ha solicitado la ayuda de la UE, el FMI y el BCE con el fin de garantizar la solvencia de su sistema bancario y rebajar la deuda pública hasta niveles de 2006. De forma paralela aplicará un plan de austeridad que permitirá reducir este díéficit hasta en 15.000 millones de euros de cara a 2014.