Por... Francisco Velázquez
"Este retroceso en donde no hay una política de crecimiento común o una regulación en conjunto por la estabilidad, está incitando a una nueva crisis", dice el Consejo del Siglo XXI.
La economía mundial enfrenta el peligro de la reincidencia de la renacionalización y la incapacidad de coordinar políticas macroeconómicas, advirtió el Consejo del Siglo XXI, integrado por ex líderes políticos, premios Nobel, pensadores y empresarios globales.
“Este retroceso en donde no hay una política de crecimiento común o una regulación en conjunto por la estabilidad, está incitando a una nueva crisisâ€, añadió el Consejo al dar a conocer una declaración y recomendaciones al Grupo de los 20 (G20), que este año es presidido por Míéxico.
Sin embargo, estimó el Consejo, hay un progreso pues Europa ha conseguido tiempo con la instalación de mecanismos de estabilidad para prevenir la propagación de la crisis y la persecución de la consolidación fiscal y las reformas para mejorar la competitividad y el crecimiento a largo plazo.
Esta organización no gubernamental patrocinada por el Instituto Nicolas Berggruen, recomendó al G20 encontrar un equilibrio mayor entre el requisito de austeridad y las políticas necesarias que estimulen el crecimiento en Europa en el corto plazo.
Con miras a la próxima Cumbre de Líderes del G20 que se llevará a cabo en Los Cabos, Baja California, Míéxico, el 18 y 19 de junio próximo, urgió a reforzar el Consejo de Estabilidad Financiera para evitar otro fracaso del sistema bancario.
Destacó el íénfasis del presidente Felipe Calderón –con quien integrantes del Consejo se reunieron esta mañana- en el llamado “Crecimiento verde†como una manera de conjugar el reto del empleo global y la necesidad del crecimiento bajo en carbono para moderar el cambio climático.
Apuntó que las tecnologías de energía limpia serán uno de los mayores sectores de crecimiento y de generación de empleo en las próximas díécadas, pero la ausencia de un marco global sobre el cambio climático y los precios del carbono están estacando el despegue de la futura economía de energía limpia, por ello este tema debería ser prioridad para el G20.
Estimó que un problema clave de los esfuerzos del G20 para coordinar las políticas económicas a nivel mundial y eliminar los desequilibrios de las cuentas, es la manera anticuada en que se calculan las cuentas de comercio, por ello se instó a la Organización Mundial del Comercio (OMC) a redefinir el cálculo de las cuentas comerciales.
En materia de educación, el Consejo del Siglo XXI exhortó a todos los países que no han logrado la educación primaria al 100 por ciento a que se comprometan a hacerlo, y tambiíén apoyó la creación de un fondo mundial por la educación.
El Consejo reafirmó su punto de vista sobre la importancia del G20 como un mecanismo de ajuste clave en el cambio del poder global, pero consideró que íéste se enfrenta a un momento sin precedentes en la historia, en donde ningún poder económico o bloque puede establecer las reglas.
“En nuestro mundo interdependiente de identidades plurales, debemos basarnos en la convergencia de intereses para crear una nueva comunidad de intereses que funcione para todosâ€, añadió.
En su declaración, el Consejo consideró que el G20 es el principal foro donde los países pueden buscar soluciones globales a problemas globales.