Hace sólo un año, las acciones de BBVA y Santander valían prácticamente lo mismo. En los últimos meses, el banco azul se ha distanciado en casi dos euros frente a la entidad cántabra. Ayer cerraron a 7,49 euros, frente a 5,62 euros. Una diferencia que se remonta al comienzo de la crisis económica desatada en 2008. Entonces, el Santander reaccionó mejor que su máximo competidor gracias a su apuesta por Brasil, que el mercado valoró mejor que la del BBVA por Míéxico.
Hoy, sin embargo, las perspectivas en ambos países se han invertido, lo que, según los analistas, ha desencadenado la victoria de la entidad que preside Francisco González.
A principios de 2008, las acciones del BBVA superaban en más de 2,5 euros a las del Santander (14,5 frente a 12). Un inversor que hubiera comprado 1.000 acciones del BBVA el 1 de febrero de aquel año, habría desembolsado 14.510 euros. Hoy, los mismos títulos han perdido el 46% de valor, hasta 7.496 euros. Contabilizando los dividendos acumulados en los últimos cinco años, y considerando que el accionista los hubiera cobrado en efectivo, sumaría 10.103 euros brutos (sin impuestos ni comisiones), es decir, habría perdido un 30,37%.
Mientras, quien adquirió 1.000 acciones del Santander en la misma fecha, habría invertido 12.070 euros, que hoy se limitarían a 5.620 euros (-50%). Los dividendos repartidos ascienden a 3.000 euros (0,6 euros por acción cada año), con lo que sumaría 8.620 euros brutos, lo que representa el 28,58% menos que lo que pagó inicialmente.
De esta forma, se observa que la rentabilidad habría sido ligeramente más positiva –o más bien, menos negativa- para el accionista del Santander que para el del BBVA. El banco que preside Emilio Botín ha compensado la peor evolución en Bolsa del último ejercicio con un dividendo superior y que ha mantenido en los años de crisis (0,6 euros por acción), frente al BBVA, que lo ha rebajado en dos ocasiones: en 2009 lo redujo de 0,733 a 0,614 euros y en 2010 a los 0,42 euros actuales.
¿Por quíé BBVA ha ganado la partida de la cotización al Santander en el último año? Para Soledad Pellón, estratega de mercado de IG Markets, la respuesta se encuentra fundamentalmente “en la diversificación geográfica†que han realizado. De un lado, el Santander apostó por Brasil y el BBVA hizo lo propio con Míéxico. Los inversores valoraron mejor la estrategia del banco cántabro. Sin embargo, hoy el escenario ha cambiado. Brasil da síntomas de agotamiento, con su divisa, el real, que “se ha devaluado más del 20% en lo que va de añoâ€, mientras que Míéxico presenta “un potencial de crecimiento superiorâ€.
El escenario económico de Brasil y Míéxico se traslada a las cuentas de resultados de los bancos españoles. El beneficio del BBVA superó al del Santander en el primer trimestre por primera vez en la historia. Una situación que se repitió en el segundo. Esta circunstancia es clave para la evolución en Bolsa, según señala Javier Urones, analista de XTB. El experto incide en el “peso de Míéxico y Brasil en los resultados†de ambas entidades, toda vez que el negocio bancario en España “continúa cayendoâ€. A corto plazo estima que el diferencial entre la acción del BBVA y el Santander “podría estrecharseâ€, aunque a más largo plazo “la tendencia es favorable†a la entidad presidida por González.
Con todo, Urones considera que el Santander “guarda una bala en la recámara: los próximos acontecimientos en Brasil, con el Mundial de fútbol y los Juegos Olímpicos, que pueden incrementar el turismo y por tanto crear riqueza para el paísâ€. Además, cuenta con “accionistas muy fielesâ€. Ahora bien, por el contrario, el banco rojo tendrá que seguir lidiando con la incertidumbre que se cierne alrededor de la sucesión de Emilio Botín, “que mantiene en vilo a los inversoresâ€, señala Pellón.