El ramo agropecuario brasileño registró un crecimiento negativo del 0,88 por ciento en octubre, dato que invirtió la tendencia de aumentos mensuales del 0,80 por ciento registrada en el año anterior, según un estudio divulgado por la Confederación Nacional de la Agricultura y Ganadería (CNA).
En el acumulado de los diez primeros meses del año, el sector todavía acumula un crecimiento del 6,60 por ciento, hasta los 685.000 millones de reales (unos 305.800 millones de dólares).
El apartado más afectado fue la agricultura, con una caída mensual del 1,42 por ciento, motivada por el crecimiento en torno al 20 por ciento del precio de los fertilizantes, el aumento del coste de la distribución y la caída de los precios internacionales.
La industria agrícola y la ganadería se mantuvieron en cifras positivas, pero en tendencia de desaceleración.
A "los efectos de la crisis mundial en el sector agrícola se les ha podido dar una dimensión concreta a partir de octubre. Hubo desaceleración tanto en el volumen como en los precios agrícolas", explicó la presidenta de la CNA, Katia Abreu, citada en un comunicado.
En los primeros 11 meses del año, las exportaciones del sector agropecuario crecieron el 24,6%, hasta los 67.035 millones de dólares, mientras que las importaciones saltaron un 39%, hasta los 10.930 millones de dólares.
Brasil está considerado como uno de los mayores graneros del mundo y es el mayor exportador mundial de carne bovina y de pollo y de productos agrícolas como cafíé, soja, azúcar y etanol, combustible destilado a partir de la caña de azúcar en este país.