El Ibex celebra que en EEUU baje el paro
por Josíé Antonio Fernández Hódar
En la tarde del viernes la bolsa española daba saltos de alegría. Y no era para menos, ya que las peticiones semanales de subsidios desempleo de los norteamericanos han caído y la destrucción de empleo es la menor de los dos últimos años.
Que contentos nos pusimos el viernes porque se esperaba que 130.000 norteamericanos perdiesen su empleo en noviembre y sólo 11.000 han ido a la calle. Esto es lo que se llama ser solidarios. Si no fuese porque, es para llorar, visto desde la perspectiva de los españoles que han perdido tanto su puesto de trabajo como la esperanza de encontrar otro, a corto plazo, había que tomarse a chirigota la alegría con la que el Ibex 35 se subió a ese palo del gallinero, que alguien puso en 12.000 puntos. Solo le faltó cacarear. Y tal vez no lo hizo para que no le acordaran lo del gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
La bolsa, de alguna forma, va ¿a su bola¿. Y no es que a los inversores no les preocupe la situación del país, ni la ausencia de medidas eficaces en el programa de ¿economía insostenible¿ anunciado por el Gobierno. El ahorrador busca, con toda legitimidad, rentabilizar su capital, invirtiendo donde tenga unos retornos atractivos con un riesgo muy bajo o nulo.
España no es que vaya mal, es que no va. Pero hay un amplio grupo de empresas, con domicilio social en estos pagos, cuyos ingresos proceden, entre el 50% y el 70% de aquellos países que han cogido la autovía de la recuperación y ya caminan por ella. Y cuando estamos poniendo nuestros dineros al servicio de la empresa, estamos generando riqueza. Huelga por tanto preguntarse el porquíé sube la bolsa española. Lo que tal vez habría quíé preguntarse es por quíé sube la expresa XYZ, cuando los números rojos le salen por debajo de las mesas. Estos casos se explican desde dos enfoques; uno, el efecto de arrastre del conjunto; otro, la especulación pura y dura a la que le hacen los ojos chirivitas en cuando ven subir a como la espuma un valor que cotiza a cero coma casi nada. No nos parece censurable esta actitud, porque como decía uno de mi pueblo ¿pero si no es para casarme¿. Y no le faltaba razón, porque aplicado a las acciones, no hay que casarse con ellas hasta que las ruina nos separe. Se compran para ganar dinero. Y cuando dejan de darlo, se les da puerta y otra cosa, o a otros puertos.
Y como el que no disfruta con la bolsa es que no tiene nada de masoquista, cuando las plazas europeas habían cerrado sus puertas, en Wall Street recogieron las ganancias de las subidas matinales. Si no se arregla al cierre, y tal como se ha venido atrás no tiene pinta de eso, ya le han dado el fin de semana a los compradores de hoy. A los que estaban cortos y han cerrado posiciones, y a los que se han puesto largos esta tarde. Tranquilos unos y otros, porque volverá a subir.
Mas de uno ha debido pensar que El Ibex 35 había comenzado el rally de final de año. Mucho nos tememos que el rally tuvo lugar en julio. Ahora, con aguantar las ganancias y no poner el listón mucho más alto, como de partida para el 2010, podemos darnos por contentos.