La española Acciona apunta al liderazgo en el campo de las energías marinas. El grupo comanda una gran alianza de 17 entidades europeas para desarrollar estructuras capaces de convertir el viento, las olas, las mareas y las corrientes del mar en megavatios. El proyecto ha sido impulsado por la Comisión Europea y otorga a sus participantes la posibilidad de patentar tecnología.
Despuíés de convertirse en uno de los líderes mundiales en energías renovables, gestión del ciclo del agua o de apostar por la revolución que se avecina con el vehículo elíéctrico, Acciona ha tomado posiciones en un negocio que se antoja multimillonario y de vital importancia para el planeta: la obtención de energía limpia a partir de la fuerza del mar y con la novedad de simultanear diversas fuentes.
La firma de los Entrecanales ha formado un consorcio con otras 16 empresas y centros de investigación europeos para estudiar y desarrollar la integración, en una sola plataforma marina, de diversas energías renovables, como la eólica, la obtenida de las olas, corrientes y mareas.
Esas estructuras estarían ubicadas a decenas de kilómetros de las costas, en aguas con una profundidad superior a los 40 metros y se espera que la apariencia física de las mismas sea similar a la de las plataformas petrolíferas, aunque a menor escala. Cada instalación sería capaz de generar unos 10 megavatios (MW) y un parque completo sumaría más de 1.000 MW (similar a la central nuclear de Trillo, en Guadalajara), según cálculos preliminares de Acciona.
Además del esfuerzo en investigación, que culminará en junio de 2014, una de las ventajas competitivas para la española y sus compañeros de equipo es que podrán patentar las tecnologías resultantes para su explotación.
Para dar idea de lo que moverán las energías renovables marinas, Reino Unido sacó a licitación días atrás un paquete de proyectos por 100.000 millones de euros, y se están estudiando posibles instalaciones en ambas costas y en área de los grandes lagos de Estados Unidos.
El programa liderado por Acciona ha sido bautizado con el nombre de Marina (Marine Renewable Integrated Application Platform) y está cofinanciado entre las entidades participantes y fondos de la Comisión Europea (8,7 millones de subvención procedente del síéptimo Programa Marco de Investigación). Un apadrinamiento de la Unión Europea en el que Acciona contó como rival con la tambiíén española Iberdrola.
Equipo multidisciplinar
La tarea de formación del consorcio arrancó en el verano de 2008 y concluye con la suma de 17 entidades de 12 países de comunitarios. Entre los participantes se encuentran la danesa Dong Energy, primer operador eólico offshore (mar adentro) del mundo; la noruega Statoil, como experta en exploración de petróleo y gas en aguas profundas, además de ser propietaria del único aerogenerador flotante instalado y operativo hasta el día de hoy; la francesa Technip, la italiana Progeco o la holandesa Corrosion and Water Control. Al frente de todas ellas se ha situado a Raúl Manzanas, responsable de proyectos de demostración de Acciona. "Hemos buscado especialistas en los distintos aspectos implicados en el proyecto, desde la energía eólica, a la biología marina o infraestructuras offshore de petróleo y gas", comenta el directivo.
Raúl Manzanas y sus colegas responsables de Marina tienen prevista una ronda de reuniones en Bruselas, que se celebran entre hoy miíércoles y mañana jueves, para dejar sentada la responsabilidad de cada miembro y dar el arranque oficial a los trabajos.
En Europa hay 3.500 MW de energía offshore en construcción y otros 16.000 MW autorizados. Las previsiones de la asociación de Energía Eólica (EWEA por sus siglas en inglíés) dicen que en 2030 habrá 150.000 MW instalados en las costas europeas.
Control de costes e impacto ambiental
El futuro de la convergencia de energías marinas en una sola plataforma depende de que los costes de instalación y explotación sean competitivos, y el efecto en el medio ambiente resulte neutro. La experiencia positiva en el desarrollo de campos eólicos offshore, con 2.056 MW instalados en 38 parques (828 aerogeneradores) en las costas europeas, no se ha repetido en centrales relacionadas con el aprovechamiento de las mareas o del oleaje.
El problema suele ser medioambiental, en el caso del cierre de estuarios para la implantación de centrales mareomotrices. La única instalación en explotación se encuentra en el estuario del río Rance, en Francia, y hay un segundo en estudio en Reino Unido, concretamente en el estuario del río Severn.
En cuanto al aprovechamiento de las olas, hay un problema de costes por megavatio obtenido.
Reto europeo
La Unión Europea busca cubrir con energías renovables un mínimo del 20% de su demanda energíética en 2020. Y para el año 2050 pretende haber creado un sector elíéctrico libre de emisiones. La eólica marina es la fuente con más potencial de desarrollo.