Si hay un mercado para ponerse corto en la economía mundial para 2011, ese debería ser Australia, según el ex-analista de Templeton y elegido mejor stock picker de Forbes en el 2006, Jack Barnes.
Australia ha desarrollado una fuerte relación de apalancamiento con el crecimiento de China, con una moneda interna que se ha apreciado hasta la paridad con el dólar EEUU.
Esto hace que sus mercados de capitales puedan sufrir severamente si alguna de estas cosas sucede:
1) Desaceleración de la demanda china de materias primas
2) Revienta la burbuja inmobiliaria debido a la subida de tipos
3) Subida de tipos debido las expectativas de inflación
4) Volatilidad del yuan/dólar
Cualquier desaceleración en el crecimiento real chino va a mostrar sus primeros efectos en Australia. Una señal segura de esto será cuando los barcos dedicados a transportar materias primas desde Australia a China comiencen a mostrarse anclados en las costas.
¿Cómo puedo saber eso? Bien, existe una página web que monitoriza en tiempo real la posición de los barcos de comercio a nivel mundial: Marinetraffic.com.
Australia todavía no ha visto su explotar su burbuja inmobiliaria. La burbuja ha seguido creciendo, con la industria de la minería y la industria de servicios de minería proporcionando un vehículo de crecimiento económico durante los años sombríos de 2008-2010 en el resto de la economía occidental.
El banco central de Australia está en una posición en la que tendrá que elevar las tasas en al menos 100 puntos básicos el próximo año, para luchar contra las expectativas de inflación. Si China se enfrenta a una reducción de existencias de materias primas, mientras que los EE.UU. se desacelera de nuevo, Australia va encontrarse aumentando las tasas de interíés en la segunda ronda de la tormenta económica mundial.
Cuando la subida de tipos impacte en el mercado inmobiliario, con una ralentización real en China, tendremos una sensible caída en el mercado de acciones e inmobiliario en Australia al mismo tiempo