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El nuevo Gobierno de coalición de Grecia, liderado por el conservador Andonis Samarás, propuso hoy renegociar con Bruselas las duras medidas de austeridad ligadas a la ayuda internacional, por considerar que han profundizado la recesión.
La proposición fue aceptada por el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, quien no adelantó detalles sobre los posibles resultados de ese proceso que conlleva el segundo plan de rescate al país heleno.
Al valorar la solicitud griega, el tambiíén primer ministro de Luxemburgo afirmó que no hay ningún derecho a provocar una crisis humanitaria en esa nación, en alusión a las duras políticas de austeridad y recortes en servicios sociales, salarios públicos y pensiones.
Sin embargo, Juncker apuntó que Atenas debe consolidar sus finanzas y restaurar la competitividad de su economía por medio de los ajustes, sin ignorar que las condiciones de vida de las personas son cada vez más difíciles y los ingresos más bajos.
Hasta el momento se le ha negado a esa nación de la euro zona acogerse a las medidas acordadas en la reciíén concluida Cumbre de la Unión Europea, referente a la recapitalización directa de los bancos de España e Italia, al considerarse que la situación griega difiere mucho a la de esos dos países.
Durante esa cita Grecia corroboró su compromiso con el exigente plan de austeridad y reformas impuesto por los acreedores internacionales, aunque solicitó que se relajasen algunos tíérminos y hagan modificaciones necesarias para suavizar su crisis económica, que ya dura cinco años.
Para la semana entrante se espera que un equipo del Fondo Monetario Internacional llegue a Atenas para evaluar los últimos progresos en materia económica y reunirse con el nuevo gobierno, a lo cual le seguirá otra inspección del mismo organismo para negociar una ayuda adicional.
La nueva coalición gubernamental griega quiere relajar las condiciones del anterior rescate internacional, incluso cuando batalla por cumplir con las fechas límites de las reformas que acordaron con sus acreedores.