A medida que el sector de la construcción está a la baja en la mayor parte del mundo, un inminente auge de la construcción en Libia está atrayendo la atención internacional. Se espera construir viviendas, empresas e infraestructuras por valor de 52.000 millones de dólares.
Cuando el líder libio Muamar Gadafi, hace planes, los hace a lo grande. Pero ahora, una serie de gigantescos planes se van a realizar al mismo tiempo, conllevando unas inversiones en construcciones por una suma record total de 52.000 millones dólares (43.000 millones de euros).
El ríégimen de Gadafi planea invertir masivamente en materia de vivienda y desarrollo urbano en la capital del país, Trípoli, y otras ciudades de Libia. Además, se está llevando un gran plan de desarrollo turístico en varios sitios a lo largo de la costa mediterránea. Tambiíén el mundo empresarial va a formar parte del plan, con la intención de convertir a Trípoli en "un centro financiero internacional para la región" de cara al año 2012. Trípoli se llenará los próximos años de bancos y edificios de oficinas.
Y por supuesto, todos estos intentos de modernización no podrían nunca completarse con las limitadas infraestructuras con las que todavía cuenta Libia hoy en día. Por ello, se va a poner en marcha la construcción de carreteras y líneas de ferrocarriles de alta velocidad a lo largo de la costa, conectando Trípoli con Egipto y Túnez.
Además, redes de carretera y ferrocarril atravesarán el desierto del Sahara, escasamente poblada, y que conectará a Libia con Chad y Níger en el sur. Telecomunicaciones y electricidad son otros sectores de infraestructuras que vivne una rápida expansión.
Pero todos estos grandes planes no son sólo palabras vacías de contenido. La mayoría de los planes, incluyendo la construcción de carreteras y líneas de ferrocarril, ya ha comenzado, si bien todavía no se han adjudicado la mayor parte de las obras, de inversiones millonarias.
En Reino Unido, el sector de la construcción está ahora abriendo sus ojos hacia las grandes posibilidades en Libia a medida que el mercado británico está entrando en tiempos difíciles. Las organizaciones comerciales británicas han descubierto que "Libia está realmente mirando hacia Reino Unido para buscar ayuda y apoyo", con empresas británicas como AMEC, Mott MacDonald, Mace y Parsons Brinckerhoff obteniendo ya contratos en el país del norte de ífrica.
Sin embargo, "los ambiciosos planes a veces se desarrolla con lentitud debido a la falta de experiencia", advierten a afrol News fuentes de la organización británica de construcción comercial, SECBE. "Libia puede ser un entorno de negocios desafiante, donde la persistencia, la paciencia y el optimismo son las claves para hacer negocios con íéxito", añaden. SECBE está organizando ahora una serie de seminarios para ayudar a las empresas de la construcción del Reino Unido a establecerse en Libia.
Pero no sólo los inversores británicos son los que han advertido las muchas posibilidades que ofrece Libia. En Europa, italianos, griegos y alemanes ya están bien establecidos en la orilla sur del Mediterráneo. Empresas de EEUU se sitúan tambiíén actualmente entre los mayores inversores en Libia.
A su vez, el sector de la construcción española, uno de los más dañados a nivel internacional por la profunda crisis actual, ya ha tratado de compensar las píérdidas del mercado español en el vecino Marruecos, donde se está construyendo una gran infraestructura turística. Tras las buenas experiencias que se están adquiriendo en Marruecos, los constructores españoles se apresuran ahora por establecerse en Trípoli, mercado hasta ahora prácticamente desconocido para el sector español.
Pero muchos de los grandes contratos en Libia ya se han otorgado a China y Rusia. La empresa nacional de ferrocarriles de Rusia se apresuró a conseguir su contrato de 2.200 millones de euros para construir una línea de alta velocidad de 550 kilómetros en la ruta Sirt-Bengasi. Otras dos grandes líneas de ferrocarril ya se han concedido la Corporación de Construcción Ferroviaria de China por un coste desconocido.