El tira y afloja entre el Eurogrupo y el Gobierno griego para tratar de liberar la ayuda financiera que necesita Grecia para pagar sus servicios públicos y evitar la bancarrota no es compartido por algunos expertos muy cercanos al Ejecutivo alemán. Es el caso de Hans-Werner Sinn, presidente de CESifo, la entidad que agrupa a los grandes servicios de estudios, que ha aprovechado su presencia en Madrid para lanzar un mensaje claro a Grecia. “La salida de la zona euro sería una solución para que Grecia pudiera recomponer sus desequilibrios y crear empleo. La permanencia en la zona euro es insoportable para la población griega porque tendría que reducir los salariosâ€, ha señalado durante la presentación de un informe en la sede madrileña de la Fundación BBVA. Una voz muy cercana al Ejecutivo de Angela Merkel, puesto que desde 1989 es miembro del Consejo de Asesores Económicos del Ministerio de Economía germano.
"No veo el progreso que me de esperanza para que la población griega pueda salir por sí solaâ€, ha señalado Werner Sinn con rotundidad tras desgranar el coste de los cinco años de programas de ayuda. En ese período, el críédito de los organismos internacionales para la población griega se ha multiplicado por cinco, pasando de 48.000 a 313.000 millones de euros, y la tasa de paro se ha multiplicado por dos. “El enfoque no ha tenido íéxito, en eso estoy de acuerdo con Varoufakis (el ministro de Economía griego). Pero solo en eso. No podemos estar dando críéditos para refinanciar el pasivo griego hasta el infinito. No se puede financiar a Grecia eternamenteâ€, ha señalado en alusión al hartazgo de los acreedores, entre ellos Alemania.
En su opinión, la crisis griega plantea en la actualidad cuatro escenarios posibles. "El primero sería renegociar los plazos y los intereses de los críéditos; el segundo tratar de que la economía griega gane competitividad; el tercero sería combatir la deflación y el cuarto es salir de la zona euro". En su opinión, ninguno de los cuatro escenarios es atractivo, pero cree que el más plausible es el cuarto. "La salida de Grecia puede generar una tempestad en los mercados de capitales, pero tambiíén comprendo que la posibilidad de quedarse en el euro sería insoportable para la población. Creo que la salida es la única vía para generar puestos de trabajo y dar una solución al problema del paro juvenil", ha remarcado.
Werner Sinn ha explicado que Grecia, al igual que otros países del sur, enfermó por la burbuja de críédito que surgió con la zona euro a principios de este siglo. "El aumento de los salarios fue mucho más allá de la productividad y eso le hizo muy dependiente del críédito exterior. Cuando llegó la crisis se quedó sin dinero y eso le llevó a la situación actual", ha apuntado. Y para ilustrar esa falta de competitividad remarcó que en la actualidad los sueldos en Grecia son “dos veces más altos que en Polonia†mientras que su productividad es el doble de baja que la polaca.
Carlos Molina