Por  Santiago Niño Becerra 

Hace unos días me remitieron el texto de un ‘contrato periodístico’, así era definido por quien me lo remitió. Ya les advierto que cuando lo lean van a alucinar pepinillos, y les comunico que la emisora de tal contrato es una empresa que existe: lo comprobé. Los términos y condiciones del contrato eran los siguientes. (Como siempre, es copia literal, y se ha eliminado cualquier referencia que pudiese identificar a la compañía redactora del documento):

“• El tipo de remuneración se realizará de manera mensual, siempre y cuando se obtenga una cantidad a remunerar igual o superior a 300 euros durante el mes en cuestión. En caso de que fuese inferior, se acumularía para el mes/meses siguiente/s.
• La retribución será de 0.75 € / artículo, debiendo contener un mínimo de 800 caracteres, y estarán sujetos a unos términos de calidad basados en la ortografía, semántica y expresión. Se darán unas directrices para incluir enlaces, fotografías, estructura del texto… Los usuarios con mejor redacción y textos más atractivos serán puntuados positivamente.
• El régimen de trabajo será el teletrabajo. El candidato deberá disponer de medios suficientes para poder llevar a cabo la tarea a desempeñar (ordenador, conexión a internet…)
• El trabajo consiste en hablar de nosotros y nuestros artículos, promociones, productos etc.. siempre favorablemente y de manera positiva en foros, directorios de artículos, directorios web, redes sociales etc.
• No podrán enviarse artículos repetidos, fruto de copiar y pegar o muy similares. Esos artículos no serán remunerados y el candidato será puntuado negativamente.
• Podrán enviarse distintos artículos dentro de una misma web, siempre siendo considerable en términos de spam y no molestando y respetando a sus usuarios; debiendo ser dichos artículos totalmente diferentes en cuanto a contenido y tipo de producto (se detallaban ejemplos de tipos de productos).
• Periódicamente se gratificará especialmente a los usuarios con mayores puntuaciones en el ranking.
• A partir de la aceptación de estas condiciones rellenando el formulario y remitiéndolo de vuelta a la dirección (una dirección de mail) con el código (una referencia) como asunto nos pondremos en contacto con los seleccionados”.

Luego venía un apartado en el que se solicitaban datos personales y demás.

Lo que el texto anterior pone de manifiesto es algo que ya hemos comentado en varias ocasiones: existe un excedente de población activa: sobra factor trabajo, y, en consecuencia, existe un excedente demográfico. A mediados del siglo XIX se explotaba a los trabajadores, fuesen niños, o no, porque había que extraer de cadatrabajador lo máximo posible pagándoles lo menos posible. Había un excedente de mano de obra, por ello los salarios eran tan bajos, pero lo había porque el sistema productivo era limitado y con los elementos técnicos y financieros entonces disponibles no podía aumentar más. Por ello se prohibieron las asociaciones obreras y por ello, cuando la situación se tornó insostenible, 50 millones de europeos emigraron a América.

Hoy se explota al factor trabajo por razones contrarias: porque cada vez se necesita menos independientemente del nivel de producción que se desee obtener. De entrada existe un descomunal exceso de capacidad productiva que es inabsorbible porque los consumidores han agotado la capacidad de endeudamiento que graciosamente se les concedió a fin de que consumiesen de todo, de salida porque la organización y la tecnología posibilitan aumentar la productividad hasta, literalmente, donde se quiera. En medio un megamontón de población activa o susceptible de serlo, bastante dispuesta a hacer lo que sea por un puñado de arroz: si el 10% de las familias USA pasan hambre, calculen que sucederá por ahí.

Es decir, el ‘Yo, ¡por menos!’ de los 2010 no es igual al de los 1840s, pero se le parece mucho y lo hará cada vez más. Entonces era porque la oferta de trabajo era superior a una demanda de trabajo que no podía aumentar más, la prueba es que cuando aumentó lo necesario en los 1960s la tasa de desempleo casi llegó al 0%. Hoy lo es porque la oferta de trabajo es superior a una demanda de trabajo que tiende a menos porque la oferta de todo -menos de trabajo- tiende a menos y porque cada vez se precisan menos unidades de factor trabajo para producir la cantidad precisa de lo que sea.

Ya, ya, hoy incluso es peor: entonces la evolución económica mostraba una tendencia creciente, hoy no: entonces había expectativas, y hoy no las hay. Posiblemente sea por eso que en el 48 se montó una revolución de bigotes y en el 15 no va a pasar nada en absoluto.

Pero de estas cosas no se hablan porque son feas.

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Me escribe un amigo residente en una región del reino un mail que pone los pelos de punta:

“Ayer me comentaba un agente inmobiliario de éxito:

‘Mira (nombre de mi amigo). Estos días dos médicos dudaban comprar una casita sin pretensiones por 200.000 euros que antes valdría cerca de 500 o 600 mil. La respuesta me dejo pensando’.

‘Ya, sabemos que la podemos comprar, que como es del banco nos darán el hipotecario al 100% para quitársela de encima, pero ¿y si uno de los dos nos quedamos sin trabajo?’.

La respuesta del vendedor: ‘Hombre eso no puede ser, sois funcionarios por oposición’. Su respuesta, pavorosa:

‘Nos bajan los sueldos y nadie protesta; nos hacen trabajar más cobrando menos y nadie protesta y, nos pueden echar. Nuestros compañeros cada uno mirará para otro lado. TENEMOS MIEDO’.

Y son dos médicos de unos 40-50 años”.

Para pensar, mucho, muchísimo.

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¿Alguien se cree que nadie sabe absolutamente nada de los presupuestos del reino para-lo-que-queda-del-2012 y que nadie sabrá absolutamente nada ‘hasta después de las elecciones andaluzas’?. Yo, desde luego, no me lo creo. ¿Es imaginable que tal y como están las cosas en Europa en general y en España en particular ‘los que deciden qué’ van a tolerar que quien representa el 9% del PIB de la UEM y tiene los megaproblemas que tiene vaya a no decir nada de algo tan superfundamental como los presupuestos hasta que tengan lugar las elecciones de un sitio que no tiene ni el más mínimo poder de decisión a nivel europeo?. ¡Por favor!. Pienso que quien tiene que saberlo ya sabe lo que le interesa saber de los presupuestos españoles, y el pueblo español, bueno … si tan importante es que ese pueblo no los conozca que espere hasta el día 30 de Marzo.

Foro de bolsa, un saludo.